Bajo Aguán, Honduras – una “cárcel” sin paredes

De opinión

María Suárez Toro, ESCRIBANA

Hay un paralelismo entre las informaciones que circulan, sobre dos acontecimientos en Honduras que han estremecido la conciencia nacional y mundial.

Uno es el trágico incendio que dejó 355 muertos en la Granja Penal de Comayagua a 90 kms. al norte de la capital hondureña de Tegucigalpa el pasado 15 de febrero. El otro es el Encuentro de denuncia y resistencia de campesinas y campesinos del Bajo Aguán, ubicado en el departamento de Colón en la costa atlántica de Honduras, a unos 600 kilómetros al norte de esta capital.

Ambos casos han cobrado relevancia en los medios nacionales e internacionales esta semana. En el incendio del pasado 14 de febrero en el que murieron 355 privados de libertad. Al mismo momento, delegaciones nacionales e internacionales en un número de 1,ooo aproximadamente, se movilizaban al Bajo Aguán para participar en el Encuentro Internacional de Derechos Humanos en Solidaridad con Honduras entre el 17-18 para conocer los abusos y violaciones a los derechos humanos de la población campesina y buscar respuestas.

                                             Foto de una parte de un mural en Bajo Aguán, cortesía de Honduras en Marcha

Antes del fuego en Comayagua, las condiciones de vida de la cárcel eran de por sí violatorias de casi todos los derechos de privados de libertad ejemplificados en las pésimas condiciones de vida carcelarias que ya han sido descritos hasta la saciedad en informes y coberturas de prensa: enfermedades sin tratar, escasa alimentación, pésimas instalaciones y falta de las más mínimas medidas de seguridad para los privados mismos.

La Diócesis de Comayagua dijo en su comunicado de prensa del 17 de febrero que la cárcel de Comayagua “es considerada la prisión con los mayores niveles de seguridad a nivel nacional… y que presenta las más inhumanas condiciones de inseguridad para los prisioneros. “Una albergue construido para 250 personas alberga una población 852.”  (Diócesis de Comayagua)

En el Bajo Aguán los campesinos y las campesinas viven en condiciones de pobreza a pesar de estar asentados en tierras fértiles que han sido de su propiedad y han trabajado históricamente.

Por el valor de las tierras, la Ley de Reforma Agraria de 1974 había legislado que nadie podía tener más de 300 hectáreas en el Valle del Bajo Aguán. Pero en las últimas décadas grandes empresas del sector no reformado, cuentan con miles de hectáreas y su deseos de conquista de cada vez más tierra los ha llevado a perseguir a los campesinos, despojándolos de sus tierras por la fuerza.

Ello está ampliamente documentado en informes que dan cuenta que no solo son los grandes empresarios nacionales, sino las compañías estadounidenses las que se quieren reparten en Bajo Aguán.

Antecedentes

Según la Food First Information & Action Network (FIAN Honduras) la Ley de Modernización y Desarrollo del Sector Agrícola (1992) trató de modificar la estrategia de desarrollo promoviendo la concentración de la propiedad en latifundios más grandes y la disminución del tamaño del minifundio con graves consecuencias para los campesinos, tanto en los salarios, como la reducción de sus propias tierras.

Señala la fuente que en 1998 se dieron las primeras acciones organizadas de los campesinos que en 2006 cobraron tal fuerza que los principales terratenientes tuvieron que sentarse a negociar en el 2009.

Miguel Facussé, René Morales y Reinaldo Canales crearon  una comisión técnica jurídica para que se encargara de investigar sobre la legalidad de la propiedad de esas tierras.

FIAN explica que con el golpe de estado militar del 2009 se cortó toda negociación y los campesinos organizados en el Movimiento Unificado del Aguán decidieron tomar tierras en ambas márgenes del río Aguán. Suman más de 3,500 familias que luchan por sus derechos a una vida digna.

Pero no solo los grandes empresarios nacionales están detrás de los desalojos. Está, entre otras, la estadounidense, Standard Fruit Company. Un reclamo de expropiación de tierras campesinas presentado por esa compañía  había sido resuelto por la Administración Zelaya en el 2008, quedando pendiente su ejecución a favor de los campesinos, pero con el golpe, nunca fue ejecutado y luego fue anulado por la Administración Lobo en el 2011.

La represión ante la demanda campesina no se ha dejado esperar y ha sido brutal. Hasta el 2011 había un número de 42 campesinos asesinados en los últimos dos años, varios heridos, desaparecidos, torturados. Así mismo, un número no identificado de desalojos forzosos. Hay una creciente militarización del Bajo Aguán y el poder impune del que gozan los terratenientes y productores palmeros de la zona es visible.

La actual Operación Xatruch, en la cual participan más de un millar de efectivos del ejército y la policía, han convertido el Bajo Aguan en una especie de campo de concentración, donde la población es sometida a operativos permanentes de asesinatos, allanamientos y terror.

El Observatorio Permanente Internacional de los derechos humanos en el Bajo Aguán (10/2/2012) informó lo siguente.

  • El 6 de febrero tanquetas, ametralladoras M60, M40, y un comboy de comandos del ejército se desplazó frente a la comunidad de Rigores, mismos que el día 8 de febrero introdujeron por la comunidad de la Panamá para hostigar a los campesinos del movimiento nacional por la recuperación de Rigores, rodeando además parte de las tierras del asentamiento la Marañones.
  • El 9 de febrero fueron desalojadas 6 de las ocho empresas campesinas del movimiento campesino de Liz-Liz en el municipio de Balfate por parte de elementos militares del cuarto batallón de la Ceiba, Atlantida,y guardias de la transnacional Standart Fruit Co., a quienes vistieron con el uniforme de los militares Hondureños y habiendo realizado una operación militar con 24 horas de anticipación en los alrededores de los asentamientos campesinos, realizaron un desalojo.
  • Dunia Maricela Alvarado de 14 años de edad, hija de una dirigente campesina Consuelo Castillo y actualmente cursando el octavo año de escolaridad, ha sido amenazada a muerte junto con su madre por pate de los guardias de seguridad del terrateniente Miguel Facusse en la comunidad de Corocito municipio de Bonito Oriental.
  •  El  9 de febrero, un carro color verde doble cabina con militares a bordo y con armas pesadas mas dos patrullas de la policía nacional preventiva se presentaron al caserío del asentamiento Buenos Aires a preguntar por varias personas que son de esa comunidad que pertenecen a empresas campesinas del asentamiento campesino la Marañones. Al no encontrarlos, aseguraron que de cualquier manera los irían a capturar.

No hay que esperar otra tragedia para actuar en el Bajo Aguán

En la cárcel de Comayagua los muros calcinados son los testigos mudos que ya no pueden hablar más sobre lo que venía denunciado su población una y otra vez y, que ya había ocurrido en dos ocasiones previas, al punto que el gobierno de Honduras  tiene un caso pendiente en la Corte Interamericana por otro incendio en la cárcel de San Pedro Sula en 2004. En otro fuego en la cárcel del Porvenir en La Ceiba en el 2003 dejó un saldo de 68 muertos.

En el Bajo Aguán las campesinas y los campesinos rompen esta misma semana los muros del silencio para tratar de romper la impunidad. ¿Serán escuchados a tiempo o habrá que esperar otra gran tragedia? Esa gran tragedia ya está ocurriendo en el Bajo Aguán.

Cuando sucedió el fuego en la cárcel de Comayagua, a escasos 15 minutos de allí se encontraba ubicada en forma permanente la unidad Bravo  del Comando Sur de los Estados Unidos. Esa unidad especial cuenta con unidades de bomberos y de rescate altamente calificados para moverse con la velocidad de un rayo.

Sin embargo no se movieron para el incendio. El Capitán Candace Allen, vocero de la Unidad Bravo dijo a AP que ellos solo pueden actuar cuando se les convoca y que nadie les pidió que llegaran al lugar sus unidades especializadas.

¿Quién los habrá convocado cuando el golpe de estado para usas su base de Palmerola para llevarse al Presidente Zelaya como lo hicieron con la velocidad de un rayo la noche del golpe de estado en el 2009?

Al Bajo Aguán llegarán si las fuerzas nacionales no pueden con la resistencia. Llegarán convocadas e invitadas por los mismos que siempre las invitan a defender sus intereses por encima de los derechos del pueblo hondureño, Si la comunidad internacional no detiene la impunidad a tiempo, llegarán y habrá otra tragedia.  Y mientras tanto, seguirán entrenando más soldados y profundizando la presencia en Honduras.

La Agencia REUTERS reconoce que desde “el golpe de estado en el 2009 Honduras se ha convertido en el país de mas asesinatos en el planeta.” La fuente da cuenta que en el 2010 hubo 82 homicidios por cada 100,000 habitantes y en el 2011 se cree que ha alcanzado 85 por cada 100,000… Da cuenta que “los críticos del golpe han evidenciado que el golpe ha exacerbado seriamente todos los problemas en Honduras. (Feb, 17,2012)

Hay que hacer mas

Ambos casos ponen en evidencia la naturaleza sistemática de las violaciones a los derechos humanos del régimen de Porfirio Lobo, a pesar de los esfuerzos de su gobierno por tratar de borrar las evidencias de que el régimen actual que se asentó sobre un golpe de estado, sigue profundizando las violaciones sistemáticas a los derechos humanos.

En ambos casos es mucho lo que se puede hacer. En el caso de las cárceles se está haciendo porque la tragedia ha encontrado respuesta en los organismos nacionales e internacionales que promueven la defensa y respeto a los derechos humanos.

El Bajo Aguán desgraciadamente no ha tenido tal sensibilidad todavía. Estamos a tiempo. Los testimonios de los campesinos, las mujeres y niñas y niños del Bajo Aguán recogidos por ESCRIBANA en el Encuentro Internacional convocan a no dejarlos solos.

Además del Encuentro que reunió en el Bajo Agúan a casi 1,183 personas (fuente blog Paquidermo), entre delegaciones internacionales y participantes de Honduras, los días anteriores se organizaron 2 talleres previos:

–         El día 16 de febrero se encontraron en el Bajo Aguán mas de 50 mujeres y feministas de los asentamientos y comunidades campesinas del Bajo Aguán, de otros lugares del país y de fuera de Honduras en el taller “Cuerpos, Luchas y Esperanzas de las Mujeres” en el que han sido víctimas de violencia de género y otras formas de violencia, persecución y desalojo, entre otros derechos violados. Afirmaron seguir luchando hasta lograr sus derechos y los de sus comunidades.

–         Otra actividad el 17 de febrero fue el taller de niñas y niños del Bajo Aguán, “Semilla de Sueños” en el que una docena de infantes compartieron, jugaron y expresaron creativamente sus anhelos y propuestas; su dolor y rabias. Sus sueños, dibujados en carteles, tienen como prioridad la paz para sus comunidades.

Léalos en https://escribanas.wordpress.com

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: