“La tierra no se vende, la tierra se defiende”

Por Yarman Jimènez/Escribanas

Ella es una pobladora del Bajo Aguán. Un día, cuando caminaba por un lugar de la zona donde vive, unos hombres la montaron en un auto a la fuerza y comenzaron a dar vueltas. Mientras la golpeaban y le señalaban a un bulto tapado que había en el interior del vehículo,  le decían: “Es tu hijo.”

Ella cuenta: “Me empujaban, me gritaban. Querían que les diera los nombres de los cabecillas campesinos, que les señalara donde estaban las armas y me repetían que sino hablaba, me matarían a mí y a mis hijos.”

Estas son algunas de las prácticas que vienen denunciando las mujeres rurales del Aguan desde el 2010.

Ellas cuentan: “Las mujeres son permanentemente hostigadas por los guardias de seguridad privada, policías, militares y de la fuerza naval. En los desalojos y hostigamientos, son víctimas de la violencia contra sus cuerpos y la de sus seres queridos.” Esta información forma parte del  Informe sobre los derechos humanos en el Bajo Aguan, 2010.

El testimonio fue  narrado en un taller organizado por la organización Foro Mujer por la Vida de las mujeres del Norte de Honduras y contado a ESCRIBANA por la activista y escritoria hondureña Melissa Condesaen. Añadió que la ocasión en la que compartieron lo que les pasaba fue la primera vez que las mujeres se reunían en el Asentamiento La Esperanza.. “Nosotras, desde el Foro y su Escuela Itinerante, quisimos escribirles y leerles allí una Carta de Sororidad.

El Foro Mujer por la Vida es una iniciativa que ha venido desarrollando foros regionales en el Norte, Occidente y Centro desde el 2009. Los talleres se desarrollan por módulos con distintos temáticas y cuentan con una metododología que incluye actos lúdicos en los que se trabaja el cuerpo como locus político.

Se han hechos marchas, como la que se llevó a cabo en la localidad de Santa Barbara. “Son un ejercicio político práctico2 dijo Condesa.

Un eje son los derechos humanos, y partieron de un poema de la poeta hondureña Jenny Londoño.

El próximo taller a realizarse el 16 de febrero se desarrollará en un asentamiento de la zona del Aguán y tiene como característica que se realizará días previos al  I Encuentro Internacional de Derechos Humanos del Bajo Aguan. “En ese taller esperemos que las mujeres puedan llegar al Encuentro con voz propia para hablar sobre cómo se manifiesta la violencia en los cuerpos; que podamos hablar, conocernos, expresar sobre lo que está ocurriendo allí” aclaró Condesa.

Le contó a ESCRIBANA que una mujer de nombre Flora, dio su testimonio en un taller y tenía miedo, estaba asustada y si la hubieras conocido antes, te darías cuenta  era una mujer valienta, alegre, fuerte, ahora tiene miedo, por ella, por sus hijos.

El miedo es un arma. Los armados – guardias de seguridad, policías, militares – atemorizan a las poblaciones mediante el uso desproporcionado de la fuerza contra mujeres, ancianas y ancianos, niñas, niños en las comunidades campesinas.

Lo que está en juego es el derecho a una vida digna que implica alimentación, educación, salud, una tierra donde vivir, el derecho a cultivar la tierra, a trabajar, a vivir en paz.

Ninguno  de estos derechos ha sido garantizado, ni con los acuerdos firmados por el Gobierno con el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), lo que se refelja en la militarización de la zona con  la operación militar Xatruch que desde agosto del 2011 mantiene una presencia militar en la zona.

Desde diciembre del 2009, cuando 26 familias de campesinas y campesinos ocuparon las márgenes del Rio Aguan y más de 50 campesinos fueron asesinados, como se ha documentado en las denuncias hechas por las organizaciones, medios de comunicación y organismos internacionales. Y ello no ha sucendido tan solo en la Zona del Bajo Aguan, sino también en otros lugares como en Zacate Grande en la zona garífuna.

De acuerdo con el acápite III.I  del  Informe sobre los Derechos Humanos en el Bajo Aguán:  “Las mujeres viven en un ambiente en el que todos sus derechos están expuestos a ser violados: no tienen acceso a la tierras de cultivo o cualquier otro medio para producir que les permita sobrevivir… El clima de violencia al que están expuestas agudiza problemáticas previas como la violencia doméstica, desempleo y pobreza. Temen ir a  trabajar, lo cual incide negativamente en sus  ingreso económico agudizando su situación”

El mismo documento habla sobre la cantidad significativa de madres solteras que no tienen trabajo, ni alimentación apropiada para ellas y sus hijas e hijos, creando un cuadro de desnutrición con sus secuelas para la salud.

Las mujeres sobrellevan la pérdida de sus seres queridos asesinados, perseguidos, detenidos, torturados, sumando el miedo, el dolor y la injusticia, una impunidad que se reproduce cotidianamente por que deben seguir cuidando a su familia. Todo esto conlleva que en el “… plano de los afectos …experimentan constante preocupación, enojo, coraje, miedo, incertidumbre, se sienten amenazadas, no duermen, temen por su seguridad y la de sus hijos e hijas.”

Las mujeres son parte importante de los proyectos comunitarios para el cuidado y la alimentación, trabajan en las fincas, forman parte de las juntas directivas de las organizaciones campesinas y se enfrentan a que sus casas y sus  proyectos son destruidos cuando los militares llegan a desalojar por la fuerza los sitios donde están viviendo.

“La tierra no se vende, la tierra” se defiende, dice  Melissa. Es el eco de las voces de las mujeres de San Salvador de Atenco en México que dijo lo mismo. Allí Trini, una activista, dijo durante un homenaje en la capital mexicana: “Mi tierra no se vende, éramos mujeres que estamos en la casa, en el quehacer cotidiano, pero tuvimos que salir junto a hombres, jóvenes, ancianos a defender la tierra”.  Las mujeres de Atenco salieron a defender sus tierras frente al Estado, que quería construir un aeropuerto en Atenco, igual que lo que sucede en muchos lugares de América Latina.

Escribana realizará la cobertura periodística del  Encuentro Internacional  recopilando testimonios del impacto en las mujeres de esta situación  y también de las estrategias comunitarias que construyen para su vida.

Las voces de las mujeres campesinas serán presentadas en los reportajes multimedias en inglés y español  con producciones en audios, fotografías y vídeos, publicadas en los blogs de Escribana, las listas de correos, facebook, y otros medios.

Pueden seguir la cobertura periodística y dejar sus comentarios en https://escribanas.wordpress.com  y    http://escribanas.facebook.com

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: