Taller: estrategias para enfrentar la Doctrina de Shock

                                                                                                                                                 María Suárez Toro, Escribana

Un taller/conversatorio facilitado por ESCRIBANA acerca de los retos y aportes de las mujeres de cara a la Doctrina del Shock del proyecto neoliberal, tuvo lugar el 19 de agosto del 2011 en el marco del Seminario Internacional de la Asociación Mundial de Comunicación Cristiana (WACC por sus siglas en inglés).

El seminario “Nueva comunicación para garantizar los derechos comunicacionales de nuestros pueblos” se celebró del 18 al 21 de agosto en el Hotel Paradise en San José, Costa Rica con la participación de 55 comunicadores y comunicadoras sociales de la región de América Latina.

De izquierda a derecha: Vera Viera, Claudia Florentín y Marcela Gaviud
Foto Margaret Thompson

Los conversatorios en el evento fueron espacios para el diálogo e intercambio sobre temas solicitados por las personas  participantes. El conversatorio en mención contó con la asistencia de 15 mujeres y un hombre. Participaron activistas por los derechos humanos en Ecuador, periodistas feministas de Argentina, mujeres dedicadas a la pastoral cristiana contra la
violencia en Costa Rica, un productor de una radio evangélica en Nicaragua, una líder indígena de Ecuador, una líder afro descendiente de Brasil, una profesora universitaria de los Estados Unidos, comunicadoras feministas en Costa Rica, la coordinadora del evento de la WACC,  Vilma Peña.

Una breve explicación acerca del tema que convocó al grupo inauguró el espacio. Se explicó que la Doctrina del Shock de Naomi Klein desarrolla que los grandes exponentes del neoliberalismo diseñaron una política específica para usar las crisis naturales o las creadas para avanzar su agenda corporativa con gran velocidad y le menor reacción de la población afectada por esa agenda.

Milton Friedman, ideólogo del neoliberalismo, dijo que en el capitalismo actual “únicamente una crisis –real o supuesta— produce un cambio real; cuando la crisis, los efectos en la psiquis social provocan que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer cambios que en otro momento son inaceptables.”

Klein sostiene que cuando las fuerzas vivas de un país están en “shock”, pueden  tolerar y a veces hasta aplaudir medidas que en otro momento no tolerarían; incluso siendo capaces de renunciar a sus derechos. Dice que los poderes de la globalización corporativa, además de crear crisis, aprovechan oportunistamente cualquier circunstancia de caos o crisis para implementar lo que no pueden hacer en momentos de normalidad jurídica y social o natural.

Dice la autora de la doctrina del shock que esta forma fundamentalista del capitalismo siempre ha necesitado de catástrofes para
avanzar. Al aportar ejemplos, sostiene que sin duda las crisis y las situaciones de desastre eran cada vez mayores y más  traumáticas, pero lo que sucedía en Irak y Nueva Orleáns no era una invención nueva… en verdad, estos audaces experimentos en el campo de la gestión y aprovechamiento de las situaciones de crisis eran el punto culminante de tres décadas de firme seguimiento de la doctrina del shock.

“A la luz de esta doctrina, los últimas treinta y cinco años adquieren un aspecto singular y muy distinto al que nos han contado – sigue Klein – algunas de las violaciones de derechos humanos más despreciables de este siglo, que hasta ahora se consideraban actos de sadismo fruto de regímenes antidemocráticos, fueron de hecho un intento deliberado de aterrorizar al pueblo y se articularon activamente para preparar el terreno e introducir las “reformas” radicales que habrían de traer ese ansiado libre
mercado.”

Aclara que así funciona la doctrina del shock** o lo que ella también denomina “capitalismo de desastre”: “El desastre original
– llámese golpe, ataque terrorista, colapso del mercado, guerra, tsunami o huracán – lleva a la población de un país a un estado de shock colectivo. Ello prepara el terreno para quebrar la voluntad de las sociedades … Las personas y sociedades en estado de shock a menudo renuncian a valores que de otro modo defenderían con entereza.”

Klein data la doctrina como una política de las últimas tres décadas, expresada en el caso de las políticas de Pinochet en Chile, las de en Bolivia y luego Argentina. Pero está además el Huracán Mitch en Centroamérica y más recientemente el terremoto en Haití, etc.

Entender y ubicar esta doctrina tiene implicaciones para los movimientos sociales y políticos que buscan levantar alternativas de
resistencia trasformadora al neoliberalismo. Urge diseñar estrategias para ayudar a las poblaciones y pueblos a salir del shock para poder ampliar y fortalecer su resistencia, porque se sabe que a un organismo en shock se le dificulta desarrollar respuestas autónomas, permaneciendo por lo general en una conducta reactiva, apenas para sobrevivir en medio del shock.

Y en esto de las implicaciones, hay una consideración adicional. Al analizar esa doctrina que Klein explicó muy bien, en ESCRIBANA estamos conceptualizando que esa doctrina tiene una “perspectiva de género.” Es decir, que tiene una política, particularmente dirigida a mantener en shock a las mujeres, mediante el uso de las formas de violencia contra ellas.

Adicionalmente estamos tratando de explicar que esa política no es del neoliberalismo solamente, sino que las sociedades
patriarcales de los últimos 6,ooo años han usado una doctrina del shock contra las mujeres, expresada en todas las formas de violencia contra nosotras con el mismo objetivo que describe Klein: mantener control y dominación, implementar el proyecto patriarcal sin resistencia.

Sobran los ejemplos. Los movimientos de mujeres contra la violencia y de hombres que se oponen a esas formas de violencia, han puesto de manifiesto cómo funciona esa doctrina de shock contra las mujeres y cómo las mujeres hemos diseñado estrategias para salir del shock y resistir hasta convertirnos en sobrevivientes actoras de cambio y trasformación.

El feminismo ha hecho una especial contribución al ubicar estas formas de violencia como expresión de la desigualdad entre los
sexos, especialmente el  poder desigual, elemento indispensable para comprender las Doctrinas del Shock también.

Significa entonces que las mujeres tenemos una gran experiencia acumulada acerca de cómo salir del shock para salir de la  situación que nos inmoviliza, sobrevivir y convertirnos en actoras de cambios en nuestras sociedades.

Significa que los movimientos que quieran integrar a sus estrategias formas de salir el shock para luchar por sus derechos, por la
vida y sociedades justas, pueden apoyarse en la experiencia histórica acumulada por las mujeres.

Por eso ESCRIBANA está tratando de recuperar y sistematizar, mediante investigación participativa, cuáles son esas estrategias
que usan las mujeres para salir del shock de las violencias contra ellas. No se trata de recoger  sistematizar toda la gama de estrategias para desmontar la violencia contra las mujeres, sino de iniciar un proceso para ubicar el lugar de la doctrina patriarcal del shock contra las mujeres. Ver qué estrategias y acciones han desarrollado las mujeres y sus organizaciones para salir y ayudar a sacar del shock para poder actuar autónomamente en defensa propia y contribuir a cambiar la condiciones de las mujeres.

Vengo trabajando esto para el caso de Puerto Rico, pero ahora se trata de recoger otras experiencias paralelamente a esa  investigación periodística. El conversatorio fue la primera ocasión en la que ESCRIBANA puso en práctica esta indagatoria.

El resultado nos ha alentado a seguir y expandir este esfuerzo. Lo primero que hicimos fue recoger del grupo las palabras que se
pueden usar para “shock”, ya que a ESCRIBANA no le satisfacen las que más comúnmente se asocian con ello. “Trauma” es diferente a shock, “choque” es una mala traducción, etc.

Así, el grupo aportó palabras y términos que a su juicio se refieren a “shock” y por otro lado, se recogieron las estrategias que las
participantes reconocieron como acciones para salir del shock.

SandraLópez, activista del Grupo de Apoyo al Movimiento de Mujeres en Azuay (GAMMA) en Ecuador, dijo que a ella le parecía que una buena palabra podría ser “bloqueo”, referida a la forma en que psicosocialmente se coarta el sentido de pertenencia. Aclaró que una estrategia que las mujeres usan es buscar desbloquearse interactuando con las redes de vida: sembrando,
cuidando, cuidándose, atendiendo el cuerpo y la salud, etc., porque ayudan a recuperar la circulación de energía vital.

Judith Canstañeda, guatemalteca de la Pastoral de la Mujer del Centro Evangélico de Formación (CEDEPCA) dijo que es importante dar a conocer las historias de las mujeres y cómo hemos logrado salir del shock para vivir. Contar ´la historia detrás de la historia´, donde hay otra forma de vivir la vida. En Guatemala somos una sociedad en estado de shock. ¡Me anima entender esto, aunque también me deprime!

Claudilene Silva es una joven negra del Observatorio Negro en Brasil para combatir el racismo. Dijo que las organizaciones de
mujeres negras en su país han sistematizado las características de las etapas de lo que se sucede a  ellas de c ara al racismo, que pueden aportar a la discusión.
Para ella el “shock” es “impacto” y explicó que una primera fase de las mujeres negras pasa por la asimilación, donde tratan de ser como los blancos y niegan su identidad. Una segunda fase consiste en recibir el “impacto” del racismo hasta pasar a   reconocer  que no son blancas. Una tercera fase es la “militancia” que consiste en la acción por afirmar los derechos como mujeres y comunidades negras contra el racismo. Y la cuarta es la “articulación” que se refiere a la construcción colectiva de alternativas. Dijo que para el “shock” es el impacto, que tiene consecuencias inmovilizadoras que requieren volver a movilizar las fuerzas, las energías, el poder de actuar por el bien propio y el común.  “Una estrategia que nosotras usamos en Brasil contra la violencia doméstica es que actuamos en el preciso momento del shock  o del impacto. No esperamos a que pase el impacto, sino que cuando la mujer está siendo golpeada, todas salimos con pitos y coas que hagan ruido, nos paramos a hacerlo frente a la casa donde
se está violentando a una mujer y paramos esa violencia. ¡Funciona!”

Vera Vieira es una feminista de larga data, periodistade Brasil,  de Asociación de Mujeres por la Paz. Dijo que como mujer agredida hace muchos años en su primer matrimonio, el primer eslabón para salir de la violencia doméstica fue romper el silencio,
contándole a su madre lo que le pasaba y luego buscar otros apoyos. Dijo que eso es el 50% del camino. “El shock se perpetúa cuando nos sentimos solas y aisladas, sin poder ponerle nombre lo que nos pasa.”  Dijo que el desafío del movimiento feminista
ahora, luego de 40 años de trabajar el tema solas, es asumir que hay que trabajar juntas con los hombres, que esta no es una lucha que vamos a ganar nectáreamente.

Claudia Floretín, adulta de Argentina, es Teóloga y Comunicadora. Dijo que dado que la violencia no son sólo los golpes, sino todas
esas pequeñas formas de de violentar nuestra integridad, actúan como ´mini terapias´ cotidianas que minan nuestra capacidad de reconocernos sujetas porque nos hacen sentirnos mal.  “A mí nunca me han dado un golpe, pero me han violentado y discriminado muy a menudo y eso es lo que me ha hecho ver estos problemas. Reconocer las historias en mi propia vida significaron un  renacer.” Descubrir las estrategias del patriarcado sirve para afinar nuestras estrategias.

Xinia Chacón, joven costarricense, abogada de la pastoral Luterana, dijo que para salir del shock se necesita hacer un inventario de las capacidades y fortalezas que cada mujer tiene y cómo ponerlas al servicio de salir de la situación de violencia. “Parálisis” es una buena palabra para el shock. La información es importante. Añadió que es necesario buscar herramientas diferentes porque las que conocemos muchas veces no nos han dado resultado. La solidaridad entre mujeres hay que reforzarla.

Rebeca Cascante, joven de la Pastoral de la Mujer en Costa Rica, psicóloga, dijo que “parálisis” es su palabra para shock.  Contar la historia y desarrollar las redes de solidaridad son bien importantes. Y el acceso a la información. “El miedo es el mayor enemigo que tenemos para salir del shock.” Esas terapias de shock surgen por el conocimiento de las reacciones de cuerpo: si te provoco esto, te va a dar miedo, si te da miedo te inmovilizo. Si te inmovilizo no vas a reaccionar. “Por eso conocer y apropiarnos de nuestros cuerpos es un antídoto contra el shock. Y contar nuestras historias, romper mitos y crear los grupos de apoyo.”

Angie Barrios, joven de la Asociación de Colectivos de Mujeres y el Derecho, dijo que desde las políticas públicas, desde el poder,
también se ejecutan acciones de shock que nos van limitando y haciendo sumisas porque lejos de generar consciencia generan pasividad. Por eso el trabajo social es tan importante, no solo en las comunidades, sino ese trabajo concreto se liga con las luchas de las mujeres del mundo. “Cuando este país sea de locas, entonces veremos esa locura como normal y solo entonces nos daremos cuenta de que lo que vivíamos era una injusticia.” En estado de shock parecemos locas, pero es la locura de seguir vivas tratando de salir.

Margaret Thompson, adulta, profesora universitaria de los Estados Unidos y ESCRIBANA, dijo que los medios de comunicación también contribuyen al shock cuando promueven y presentan tanta violencia. “Son parte de la Doctrina de Shock porque sus dueños son corporativos y porque la visión tradicional de las noticias es que el conflicto y la violencia son la agenda mediática.”

Ximena Gudiño, adulta, comunicadora social de Ecuador y del Colectivo Pro Derechos Humanos y productora de radio, añadió que enredarse en redes alternativas y con las nuevas tecnologías son importantes porque las cosas cambian cuando la sociedad se moviliza y los medios nuestros contribuyen a esto. Son semillas que construyen esperanza y son antídotos al shock, al nombrar las cosas claramente. Los niveles de violencia son devastadores y hay que buscar caminos de esperanza buscando la problemática en su raíz.

Marcela Gaviud, joven comunicadora social de argentina dijo que a ellas las ayudó mucho la creación de las redes de periodistas en los medios, donde escuchaban a las mujeres hablar sobre lo que pasa con la violen cia que sufren en su trabajo en los medios. “Las mujeres siempre  encontramos maneras de enredarnos, aliarnos para salir, sabiendo que no estamos solas.” Dijo que en la implicación de la Doctrina de Shock en Argentina con la dictadura, hasta ahora está saliendo que las mujeres fueron violadas como forma de tortura. Ese shock dirigido a ellas y el impacto que tuvo, además del  silencio de tantos años, afecta mucho.  “Esta estrategia del shock del patriarcado me interesa para saber qué hacen ellos para tratar de inmovilizarnos.”

Trinidad Vázquez adulto mayor de Nicaragua es productor en una radio evangélica y en el Consejo de Educación Evangélica (CEPAD). Es amigo de la Red de Mujeres contra la Violencia en Nicaragua. Dijo que las iglesias han tenido responsabilidad porque han culpado a las mujeres. Las tecnologías de la información también atentan contra los derechos de las mujeres pues han ´normalizado´ hasta la prostitución como trabajo sexual.  Preguntó sobre el apoyo de las mujeres al socialismo, por la esperanza de que significaría igualdad.

Se le explicó que muchas feministas en la región somos socialistas porque el socialismo planteaba la lucha contra las opresiones,
aunque muchas nos hemos dado cuenta de que las dirigencias de partidos que profesan un supuesto socialismo, no sólo no pasaron de la opresión de clase, sino que sus prácticas y políticas son sexistas. “El caso de Nicaragua es el más claro porque desde el gobierno supuestamente socialista, supuestamente cristiano y supuestamente solidario, se persigue a las feministas y  vimientos
sociales, entre otros” dije.

María Teresa Avegio, adulta mayor de la WACC y chilena viviendo en Canadá, dijo que los imaginarios de violencia en los videos también contribuyen a perpetuarla. Pero hay experiencias acerca de cómo las radio novelas y las tele novelas afectan positivamente.

“Adormecimiento” es otro estado que crea el shock porque los golpes duermen los sentidos al punto de que no se puede responder.
“Espanto” es otra palabra para shock, ya que significa la imposibilidad de reacción y es producía por un movimiento brusco que aterroriza porque se desconoce, no se esperaba y vino de sorpresa. “Estado de una quietud llena de duda y de culpa.”

Acordaron continuar el esfuerzo por sistematizar las estrategias de las mujeres contra el shock de la violencia contra ellas y buscar
cómo aportarlo a los movimientos sociales y políticos que luchan por un mundo justo por igualitario.

Un proyecto especial para realizar proceso de investigación participativa mediante grupos focal sobre el tema en Puerto Rico,
Costa Rica, El Salvador y Nicaragua en Mesoamérica y Colombia, Ecuador, Brasil y Bolivia con la Red de Radialistas por los Derechos Humanos (RRDH) en el sur será presentado por ESCRIBANA en colaboración con  RRDH a la WACC este año.

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